La noche en Vitoria dejó un partido cargado de tensión, frustración y un protagonista inesperado… pero no por su fútbol. El Deportivo Alavés venció 2‑1 al Real Betis en un duelo que deja a los verdiblancos tocados en su lucha por los puestos europeos.
Un Alavés voraz desde el primer minuto
El conjunto babazorro salió con una intensidad que desbordó al Betis desde el inicio. Apenas habían pasado tres minutos cuando Carlos Vicente abrió el marcador con un remate cruzado dentro del área, desatando la euforia en Mendizorroza.
Nada más comenzar la segunda parte, Toni Martínez amplió la ventaja con un cabezazo imparable tras un saque de centro que pilló dormida a la defensa bética.
El Betis reacciona tarde… demasiado tarde
El Betis, condicionado por bajas y un calendario exigente, no logró imponer su ritmo pese a dominar la posesión en varios tramos del partido.
Abde recortó distancias en el minuto 95, pero el gol llegó cuando ya no había margen para la remontada.
La polémica del VAR y un banquillo en llamas
El encuentro también dejó su dosis de controversia: en el minuto 30, el árbitro señaló inicialmente un penalti a favor del Betis, pero tras revisar la jugada en el VAR, terminó anulándolo, generando protestas airadas desde el banquillo visitante.
Pero la imagen más comentada llegó minutos después, cuando Pellegrini decidió sustituir a Antony. El brasileño, ansioso por reivindicarse, explotó en el banquillo: patadas al suelo, gritos y un enfado visible que no pasó desapercibido para las cámaras ni para la afición.
Europa se complica para el Betis
La derrota supone un golpe duro para el Betis, que se deja puntos clave en la pelea por Europa. El equipo verdiblanco, irregular en las últimas jornadas, ve cómo la clasificación continental se aleja en un momento decisivo de la temporada.
Un triunfo vital para el Alavés
Para el Alavés, estos tres puntos son oro puro. El equipo de Eduardo “Chacho” Coudet necesitaba una victoria así para alejarse de la zona baja y reafirmar su fortaleza en Mendizorroza.

