El Rayo vuelve a naufragar atrás
El partido comenzó con un Rayo que quiso llevar la iniciativa, pero que pronto mostró las mismas carencias defensivas que arrastra toda la temporada. Osasuna, muy ordenado y paciente, esperó su oportunidad y la encontró en un córner mal defendido que Budimir convirtió en el 0–1. El tanto dejó tocado al equipo madrileño, que durante varios minutos se vio superado en intensidad y en duelos individuales.
Reacción insuficiente de los locales
Tras el descanso, el Rayo salió con más determinación y logró empatar gracias a un disparo de Pathé Ciss desde la frontal. El gol devolvió la energía a la grada, pero el equipo no supo mantener el ritmo. Un error en la salida de balón terminó en un autogol de Vertrouwd, un golpe psicológico del que los de Vallecas ya no se recuperaron.
Osasuna sentencia en una contra letal
Con el Rayo volcado en busca del empate, Osasuna encontró espacios para correr. En una transición rápida, Osambela culminó una jugada precisa para poner el 1–3 definitivo. El tanto silenció Vallecas y confirmó la superioridad navarra en los momentos clave del encuentro.
La afición pierde la paciencia
No hubo una polémica arbitral determinante, pero sí un ambiente enrarecido. La grada despidió al equipo con pitos y críticas hacia la fragilidad defensiva. La continuidad del técnico vuelve a estar en debate, y el Rayo se acerca peligrosamente a la zona baja.

