El Sevilla se estrella en Vitoria y dice adiós a la Copa

· Últimos Artículos

Un duelo de Primera con sabor copero

El enfrentamiento entre Alavés y Sevilla era uno de los platos fuertes de los dieciseisavos de la Copa del Rey. Dos equipos de Primera que llegaban con dinámicas distintas, pero con la obligación de demostrar oficio en un torneo que no perdona. Desde el inicio, el conjunto babazorro mostró mayor ambición, presionando alto y obligando al Sevilla a retroceder metros.

El Alavés manda en Mendizorroza

La primera mitad estuvo marcada por la intensidad local. El equipo de Coudet se adueñó de la posesión y generó las ocasiones más claras, mientras el Sevilla se veía obligado a resistir con su portero Vlachodimos como protagonista. La grada de Mendizorroza empujaba y el Alavés respondía con energía, aunque el gol se resistía.

El penalti que cambió la historia

La recompensa llegó en el tramo final. Una acción dentro del área sevillista derivó en un penalti que Carlos Vicente transformó con serenidad. El tanto desató la euforia en Vitoria y dejó al Sevilla contra las cuerdas. Matías Almeyda intentó reaccionar con cambios ofensivos, incluido el ingreso de Alexis Sánchez, pero el tiempo ya jugaba en contra.

Sevilla, sin respuesta

El conjunto nervionense apenas logró inquietar en los últimos minutos. Sus intentos se toparon con la firmeza defensiva del Alavés y con la falta de claridad en el último pase. La eliminación supone un duro golpe para un equipo que aspiraba a avanzar en el torneo y que se marcha con la sensación de haber sido superado en intensidad y convicción.

La fiesta babazorra

El pitido final convirtió Mendizorroza en una fiesta. El Alavés celebró con su afición una victoria que refuerza su confianza y que lo coloca en octavos con la ilusión intacta. La Copa del Rey volvió a demostrar que su magia reside en noches como esta, donde los favoritos caen y los modestos escriben capítulos inolvidables.

Section image